Mido apenas 1.70 cm, soy calvo, negro, y algo barrigón. Sin embargo, he cautivado al 90% de las chicas que me he propuesto enamorar durante estos 40 años que cumplí esta semana.
Nunca he fumado cigarrillos, ni tampoco he probado drogas, no tomo café, ingiero muy poco alcohol. (mas no sé si esto ha sido una virtud o un defecto).
A ninguna mujer que ha sido mi compañera le prometí más de lo que le di. A la que era sólo para tener sexo, le dije desde el principio que esa era mi intención. A la que era para sólo pasar juntos unos meses, eso se lo dije hasta que se venció el plazo. A la que le dije que era una buena candidata para casarme, con esa me casé, lamentablemente a los dos años me divorcié.
Nunca he tenido sexo sin condom, a excepción de la etapa de mi matrimonio.
Cuando nació mi hijo me prometí ser el mejor padre del mundo. Mi bebé me hizo incumplir la promesa, gracias a él me convertí en el mejor hijo del mundo. Estuve al lado de mi padre durante los dos últimos años de su vida.
Soy de poco hablar, y quizás algo frío, pero en una mesa al compás de una copa de vino y de algunos versos de Gustavo Adolfo Becquer y Mario Benedetti, he hecho que más de una prostituta derramase una lágrima, y hasta me exonerase, alguna que otra vez, de pagarle sus servicios.
Por muchísimo tiempo fui uno de los 10 mejores jugadores de ajedrez de mi país.
Siempre me he destacado tanto en los estudios: pregrado o postgrado; como en los trabajos que me ha tocado desempeñar, desde una cómoda oficina hasta inmerso en la inhóspita selva venezolana
He dormido una noche completamente solo en la selva, teniendo como cama mi hamaca colgada entre dos árboles, la oscuridad como cobija, los sonidos de la naturaleza como caja de música, y el miedo a lo impredecible como único compañero.
Aprendí que ser hombre no radica en la longitud del pene o en el grosor del bíceps, sino en hacerse responsable cabalmente cualquiera sea la situación que se presente.
He aprendido que la amistad es una bandera que sólo se iza los días de fiestas. Pero si tienes a un amigo, cuídalo y consérvalo como un tesoro (los italianos dicen: ‘chi trova un amico, trova un tesoro’).
Desde hace algunos años ya ninguna mujer me chantajea con aquello de: “claro, te vas, después que ‘comiste torta’ ”. Yo comí torta, pero ¿Tú no?!? ¿O es que acaso la vagina tiene un peso crematístico o existencial mayor que el pene?!?
Aunque no lo crean, he vivido etapas como casi un príncipe, pero también me ha tocado vivir etapas como casi un mendigo.
Ni en Freud, Shakespeare, El Quijote, la Escuela de Frankfurt, o en todo el Boom Latinoamericano; encontré la siguiente frase que me dijo una vecina: “La mujer casada debe ser: en la sala una señora, en la cocina una ama de casa, y en la alcoba… una puta !!”.
Y esto es para ti, imberbe, que te estás riendo de estas cosas escritas por un ‘viejo verde’, que piensas que el tiempo se ha detenido para ti, yo también lo creía lustros atrás, por ello te digo: Te espero a los 40.


ante todo felicidades! jajaja la verdad es que me he reido mucho leyendo tus “azañas” y aunque aún me queda mucho camino… nos vemos a los 40!
Gracias. Y seguro que nos vemos
Salvo que a las drogas las he probado, al ajedréz he fracazado y los estudio ni los he tocado mi historia es parecida. Haha